A los cincuenta años de ser re-exhumada aquí mismo, vuelve esta gran obra de Vivaldi en versión de concierto: mucho mejor. O me equivoco, o después de Haendel será el turno del prete rosso de volver a ser frecuente en los teatros de ópera menos tradicionales o en las salas de concierto. Desde luego, si con un libreto lánguido y standard como este, podía hacer semejante música -se entiende por qué se inauguró el bellísimo teatro veronés con esta ópera- cuando hoy con obras de teatro de primera calidad se hacen en Europa verdaderos muermos…. Ciertamente, el mérito es también de la versión porque, como siempre, no se trata de reponer algo raro, y bueno, sino de hacerlo de modo en que se lo pueda verdaderamente valorar.El grupo de Spinosi y su director -de vitalidad enorme y gesto preciso, además de tiempos muy apropiados- son jóvenes,…
Comentarios