Es verdaderamente curioso lo que sucede con el Templo-Auditorio de la Comunidad Amijai que se está convirtiendo, por virtudes propias (como la excelente acústica, su total aislamiento de los ruidos del entorno y la comodidad de una sala de capacidad y superficie escénica variables según el tipo de espectáculo) pero más aún por la grave carencia en esta ciudad de espacios con buenas cualidades sonoras, en una nueva localización cada vez más integrada a nuestra vida artístico-musical.Todo tipo de música se oye muy bien en Amijai, pero hay algunas que resultan singularmente favorecidas por sus características distintivas: los recitales o la música de cámara en cualquiera de sus expresiones, dada la adecuada proximidad, el perfecto balance y la absoluta nitidez de planos y matices, tan esenciales en este tipo de manifestaciones artísticas.…
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