Solamente la mezquindad intelectual de funcionarios anteriores a la actual administración, puede ser la explicación de que la mejor batuta de nuestro país haya tardado nada menos que ocho años en venir a dirigir en Salta. El maestro Pedro Ignacio Calderón, que por antecedentes y conocimiento debía haber integrado el jurado de principios de 2007 para designar el director de la Orquesta Sinfónica de Salta, no únicamente tenía que haber sido invitado para esa tarea sino también varias veces para conducir nuestra orquesta. No solo lo digo en mi carácter de crítico musical sino lo dicen los músicos que al finalizar el concierto, motivo de esta crónica, expresaron su alegría, su satisfacción, por haber tocado bajo su batuta.Calderón trajo un programa totalmente alemán. Si bien son obras de distinto carácter y épocas, hay elementos que las…
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