Primero digamos que la definición oficial de la obra es “Teatro di musica in sei scene”, Segundo, hay que agregar que casi no hay canto sino sonidos por parte del coro. Hay parlando y hay también un poco de canto pero esto es mínimo y es para profundizar más el golfo que separa esta obra de una ópera convencional donde el canto es primordial. Battistelli, con la colaboración de Daniele Abbado, ha producido un espectáculo único que comienza lentamente pero que poco a poco deja ver su mensaje y termina con una escena muy esperanzada y conmovedora.La inspiración proviene de Vittorio de Sica en su propio film Miracolo in Milano y de Toto il buono de Cesari Zavattini. Quizás el lector joven no reconozca esos nombres ilustres del teatro de posguerra italiano, pero créame, joven lector, marcaron hitos. No se puede crear algo malo con esos…
Comentarios