Italia

  • Italia 19/06/2019

    Sin sal ni pimienta y muy aguado

    Wilson cantó una excelente Ariadna, bien interpretada en sus dos vertientes de cantante caprichosa y trágica de escena. La voz está en un gran momento y ningún agudo ni grave la puso en dificultad y el centro es ancho y cálido. Personalmente fueron los suyos los únicos momentos en que me interesé por lo que veía. Lo que hizo Strauss con el dios Baco (y el tenor que lo representa) es de juzgado de guardia. Koenig tiene el mérito de resolverlo sin incidentes, con voz bastante fea y voluminosa, pero fraseando fue tan insulso como la dirección de orquesta.
    Jorge Binaghi 17/07/2019
  • Italia 17/06/2019

    Mujer muerta, ciudad muerta

    Ha habido quien ha fruncido el ceño ante música tan ‘decadente’, y para colmo de un compositor que acabaría su carrera como autor de bandas sonoras del cine de Hollywood… Como si esto último fuera un crimen o una prostitución, y como si Korngold, u otros como él, hubieran tenido alguna posibilidad de elección si querían seguir vivos y de algún modo en la profesión para la que estaban dotados.
    Jorge Binaghi 09/07/2019
  • Italia 26/05/2019

    Aida da camera

    Conductor Riccardo Frizza emphasised the intimacy of Verdi’s opera, in contrast to the bombast associated with performances at the Arena di Verona or New York’s Metropolitan Opera. Italian theatres are small, he argued – an observation certainly true of La Fenice and the Cairo opera house, where Aida was given its world premiere
    Ditlev Rindom 08/07/2019
  • Italia 21/06/2019

    Jornada pesada

    El mejor fue Olivieri, que demuestra en cada ocasión que trabaja bien, mucho y seriamente, además de ser buen actor y tener buena presencia. La voz se está aún desarrollando en el sentido de que crece y tiendo a pensar que crecerá más (no es habitual escuchar mucho al Conde en los conjuntos). Entretanto Mozart le hace bien y él lo hace bien: su canto es flexible y matizado
    Jorge Binaghi 04/07/2019
  • Italia 18/06/2019

    Verdi: lecciones sobre infelicidad y maldad 

    Mariotti es uno de esos jóvenes directores que tienen una afinidad intuitiva e inmediata con la música lírica y luego la profundizan. Si alguien quiere un Verdi todo el tiempo vigoroso, ardiente, precipitado, enfático, tal vez se haya sorprendido o desilusionado. Pero ya desde el preludio se advierte que ni siquiera con todas las cabalettas del mundo se lo puede reducir a ‘simplemente eso’. Mariotti tejió un tapiz magnífico, lleno de colores con la complicidad de una orquesta extraordinaria y logró incluso limitar algunos problemas que provenían del escenario y podrían haber sido más graves sin su presencia, paciencia y atención.
    Jorge Binaghi 02/07/2019