En este Carnaval nevado, La Fenice - o mejor dicho, la carpa que la reemplaza - abrió su temporada con Maria de Rohan de Donizetti, un título que, seguramente, por no haberse encontrado en nuestros años, con un trío de protagonistas afortunado no goza de la suerte de otras óperas de su autor, un músico cuyo éxito en vida envidiaba con xenobofia Berlioz: difícil soportar, en efecto, tanta popularidad en un colega. Se tenga en cuenta, por ejemplo, que en 1856, once años después de su presentación vienesa esta ópera, para nosotros infrecuente, ya era conocida, aunque de forma parcial, por el público de Bogotá gracias a la presencia en Colombia del tenor y empresario Rossi Guerra.En el germen de la trama de esta ópera hay hechos históricos: Tienen que ver con Marie de Rohan -Montbazon, incansable conspiradora en época de Luis XIII y que casó…
Comentarios