8,82E-05
La crisis económica, los nuevos rumbos de
Mundoclasico.com y preocupaciones semejantes han desaparecido -es de suponer que sólo temporalmente- de la mente de nuestro editor. Incluso su rizo inmune al desaliento, se ha desalentado.
¡Y no es para menos! Un enorme camión ha depositado su carga en medio de la rampa de entrada: kilos de tierra -¿o sería más exacto hablar de litros?- impiden el paso al jardín.
Valientemente nuestro amado editor se ha impuesto la tarea de desalojar la tierra, incluso aunque no pare de llover y se haya visto obligado a recurrir a las botas de nieve y el chubasquero ya almacenados en el trastero.
Se preguntarán ustedes de dónde han salido los pantalones. Pues no se lo diremos, eso es un secreto inconfesable (aunque fácilmente deducible a juzgar por su estado de conservación).
Comentarios