Ramón Barce, al margen de la calidad de su obra compositiva y su faceta literaria -cuya discusión no es objeto de esta crítica-, ha sido un personaje de cierta influencia en la vida musical contemporánea española y, como tal, bien merece este pequeño homenaje que le ha brindado el Festival de Alicante por su ochenta cumpleaños. Además, el encuentro tuvo su momento emotivo cuando Eulalia Solé, cuyo afecto por Barce resultó evidente, dedicó al octogenario compositor todos los aplausos que cosecharon sus interpretaciones, haciéndole subir varias veces al escenario y relegando en él toda la atención del público. Como homenaje, por tanto, y aunque humilde, la velada cumplió su cometido. Pero ahora hablemos del recital, que comenzó con tres obras dedicadas a Barce por Agustín González Acilu, Tomás Marco y Carlos Cruz de Castro. La obra de…
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