Dentro de dos temporadas Bernard Haitink (Amsterdam, 1929) dejará la titularidad de la Orquesta Sinfónica de Chicago en manos de Riccardo Muti, y se dedicará a dirigir como invitado allá donde le apetezca -esto es, en las mejores orquestas del mundo-. Se lo ha ganado, y con creces, tras un currículo impresionante que pasa por importantísimos puestos permanentes en Ámsterdam, Londres, Dresde o Chicago. Mientras tanto, este holandés de carácter reservado y este músico completísimo sigue dando muestras de su arte en programas que, como el de esta noche, no tienen nada de acomodaticios.Podría argumentarse en contra que dar un concierto de Mozart tiene bastante de facilón; pero no cuando se toca como esta noche, con una seriedad a prueba de bomba, y con el concepto acertado para darle ese color suavemente oscuro propio de su tonalidad.…
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