Como la música, el texto de esta obra es una cantera inagotable que no envejece. Siempre hay una frase nueva o que llama de otro modo la atención. A veces es mérito de la versión, pero generalmente no. Ciertamente se trata de una ópera que crece junto con uno. Lamento haber tenido sólo 16 años cuando fui fulminado por la ‘Mélisande’ de Victoria de los Ángeles…Cuando la volví a ver en el mismo personaje, en su despedida del teatro lírico, casi veinte años después, empecé a entender de veras música y texto y a valorar más que intuir la profundidad de esa interpretación, por fortuna preservada y más de una vez, en grabaciones comerciales o piratas. Me siguen pareciendo indispensable al escribir estas líneas sentimientos y/o conceptos tan fuera de moda como la memoria, la gratitud, la admiración y el respeto por lo auténticamente grande en…
Comentarios