Tras dos días escuchando casi exclusivamente órganos del siglo XIX, la vuelta a la sonoridad de un órgano del XVIII [Moucherel, 1741, restauraciones en el XIX y XX] resultó en un primer momento decepcionante. Se trata sin embargo de un instrumento de gran calidad y con un sonido bellísimo, que ya en la primera pieza del programa, la Echo fantasía P12 de Sweelinck, me conquistó. El día anterior, en una detallada visita al mítico órgano de Saint-Sernin de Toulouse, su titular, Michel Bouvard, nos recordó que un órgano es un instrumento orquestal, y que en cada época los constructores de órganos han buscado emular e incluso superar la sonoridad de las agrupaciones contemporáneas. Desde ese punto de vista, el órgano de Cintegabelle es un ejemplo perfecto de lo que se podía esperar de una agrupación de vientos de la época de Bach y sus hijos,…
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