Brillante culminación de la temporada de Festivales Musicales de Buenos Aires con dos partituras raramente interpretadas, de una religiosidad poco convencional, muy disimiles -a pesar de la relación entre sus títulos- y que conformaban un programa bastante exiguo en tiempo -apenas superando los setenta minutos de música- pero bien exigente. Confiado, además, a una batuta de real fuste y con marcada afinidad ante ambas páginas, que ha llevado al disco en años recientes. El francés Francis Poulenc, a quien su compatriota Claude Rostand caracterizara como “mitad monje, mitad golfo” escribió una importante cantidad de música religiosa, (incluso su ópera más célebre se encuadra dentro de esta tendencia) entre ella este Gloria para soprano, coro y orquesta del año 1959, comisionado por la Fundación Kousseviztky y que tuvo su estreno en Boston,…
Comentarios