Decía Simon Rattle que el mayor enemigo de la música contemporánea eran las malas interpretaciones. Dicho en otras palabras, la música de creación reciente nunca tendrá posibilidades reales de ganar aceptación si no se ejecuta con los mismos estándares de compromiso y profesionalidad exigibles en las ejecuciones de obras del gran repertorio.El Ensemble Intercontemporain, fundado por Pierre Boulez en 1976, lleva más de tres décadas corroborando la tesis de Rattle. Treinta músicos técnicamente excepcionales, plenamente comprometidos con las obras que interpretan, y guiados por una de las mentes musicales más poderosas de la segunda mitad del siglo XX. Terreno abonado para que la música contemporánea despliegue toda su capacidad para seducir, perturbar o, cuando menos, sorprender.Compuesto en 2000 para el Asko Ensemble, el Concierto Asko…
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