Cuando lo conocí, a principio de los 70, él era Cachao, el contrabajista de la Sinfónica Nacional y de infinitas descargas en los clubes de La Habana; sin embargo, el 10 de febrero de 2009, cuando decenas de diarios alrededor del mundo daban la noticia de su muerte el día anterior, él era Cachaito. Dicen que el diminutivo del apodo fue necesario para distinguirlo de su tío Israel, el legendario Cachao, y no confundirlos en el mercado del disco, pero ese es un razonamiento demasiado complicado y prefiero pensar que en realidad él se hacía cada vez más joven, que iba de regreso a la semilla. Su nombre completo era Candelario Orlando López Vergara y había nacido en la capital cubana el 2 de febrero, día de la Candelaria, en 1933. Su padre, Orestes “Macho” López, había sido contrabajista de la Filarmónica de La Habana y una de las estrellas…
Comentarios