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La programación de la ópera
'Babel 46', planteada como homenaje al más importante compositor español vivo, Xavier Montsalvatge, en su 90 cumpleaños y el debú del más importante director español de ópera, Jesús López Cobos, en el foso del Teatro Real de Madrid, son los aspectos más significativos de la temporada 2001-2 del coliseo madrileño que fue presentada el viernes.El Teatro Real presenta la temporada con el objetivo primordial de combinar la calidad de las producciones con un aumento paulatino de funciones fuera de abono que permitan el acceso de un mayor número de público al Teatro.Así, la oferta de entradas sueltas de ópera aumenta un 37 por ciento sobre la temporada anterior. De acuerdo con este espíritu, se han programado ocho funciones de ópera fuera de abono cuyas entradas, sumadas a las localidades sueltas que en cada representación pueden adquirirse habitualmente, hacen que las 32.146 de la presente temporada pasen a ser 43.928 la próxima.En total, la Temporada 2001-2002 tendrá 76 días de ópera frente a los 72 de la anterior. Esta programación operística se compone de 8 títulos entre los que encontramos algunos de los nombres más representativos del repertorio lírico. Mozart, Rossini, Donizetti, Verdi, Wagner y Puccini, alternarán con compositores menos frecuentados como Debussy o Ravel.Se afianza, asimismo, la política de coproducciones del Teatro y de las cinco nuevas producciones que presentará a partir de octubre, cuatro son en colaboración con otros teatros europeos. Se estrecha, además, la relación con el Gran Teatre del Liceu.Después del intercambio de orquestas entre los dos teatros y de que el
L'Orfeo de Barcelona inaugurara la tercera temporada del Real,
La Bohéme de Madrid abrirá la próxima temporada del Liceu, al tiempo que tres coproducciones de ambos coliseos se presentarán en el Teatro Real.
Danza sin DuatoEn cuanto a la temporada de danza, el Teatro Real recupera el abono de ballet con un total de 22 funciones incluidas en la temporada regular, en la que no estará presente el coreógrafo Nacho Duato, a pesar de que contaba con el apoyo del secretario de Estado de Cultura, Luis Alberto de Cuenca, y del director general del INAEM, Andrés Amorós.El público tendrá ocasión de asistir a los espectáculos que traen tres compañías de la calidad del Ballet de Montecarlo, el de la Comunidad de Madrid y el Royal Danish. El Ballet Nacional de España, con 5 funciones más de ballet, llegará al escenario del Real con motivo del Festival de Verano.Para todas estas funciones se mantienen los descuentos del 50 por ciento para estudiantes y profesionales de la danza en la compra de entradas sueltas. La programación de la temporada se completa con cuatro conciertos líricos del más alto nivel y un concierto sinfónico-coral.Con la oferta de entradas y abonos, el Teatro Real trata de ampliar y diversificar su público aumentando el número de funciones fuera de abono y afianza en esta temporada algunas de sus iniciativas de más éxito: los abonos mixtos y el Festival de Verano.
Aumento de las funciones fuera de abonoCon el afán de renovar el público y acercar el Teatro a nuevos espectadores, se ofrecerán 9 funciones fuera de abono. Ocho de ellas dentro de la temporada regular -1
Rigoletto, 1
Lucia de Lammermoor, 1
Falstaff, 5
Madama Butterfly (julio de 2002)- y una por determinar del Festival de Verano.En todas estas funciones el aforo de casi 1.750 localidades será vendido en entradas sueltas. Toda esta oferta supone que 13.600 personas podrán comprar entradas para las óperas, además de las que salen a la venta habitualmente.
Incremento en la oferta de abonosSe ponen a disposición del público 4.500 Abonos Mixtos: un abono reducido integrado por 3 óperas, 1 concierto lírico y 1 ballet, que ofrece una propuesta musical variada y selectiva a un precio asequible con el fin de crear nuevos aficionados.El número total de abonos pasará de los 19.468 de la presente temporada a los 21.600 de la próxima, distribuidos de la siguiente forma: Ópera: 9.500; Ballet: 4.000; Mixtos: 4.500; Festival de Verano: 3.600.
Tercera edición del Festival de VeranoEn los meses de junio y julio de 2002 el Teatro Real proseguirá con su Festival de Verano -que incluye 7 funciones de ópera, 5 de ballet y dos conciertos sinfónicos. Como es habitual, para esta nueva edición el Teatro Real ofrece 3.600 abonos independientes de los de la temporada regular que no serán renovables para siguientes ediciones. El Teatro Real continúa con su esfuerzo de diversificación de la oferta con una nueva colaboración de la Ópera de Berlín, con dos títulos por determinar.
Rigoletto, de Giuseppe VerdiNueva producción del Teatro Real en coproducción con el Gran Teatre del Liceu, el Maggio Musicale Fiorentino y el Teatro Massimo de Palermo.En su afán de crear una colaboración estable y estimulante con los cantantes españoles, el Teatro Real acoge una vez más a Carlos Álvarez (
Le Nozze di Figaro y
Ernani) e Isabel Rey (
Le Nozze di Figaro,
La Bohème y
Der Rosenkavalier) como protagonistas de una de sus producciones.El barítono malagueño debuta aquí en uno de los roles más representativos escritos para esta cuerda, mientras que Isabel Rey encarna a la desdichada Gilda, personaje que ya interpretó en más de cuarenta ocasiones en varios teatros europeos. Giuseppe Sabbatini, tan bien acogido por el público y la crítica en el concierto que ofreció en el Real esta temporada, vuelve ahora a su escenario para interpretar al Duque de Mantua. La parte escénica estará a cargo del prestigioso tándem Graham Vick (director de escena) y Paul Brown (escenógrafo), asiduos creadores en los grandes templos de la ópera (La Scala, Met, Staatsoper de Viena, Covent Garden, Opera de París, etc.), alabados por su sobriedad, eficacia y profundo respeto por la música.Se representa los días 1, 4, 7, 10, 13, 16, 19, 22, 24 y 28 de octubre de 2001.
Lucia di Lammemoor, de Gaetano DonizettiCoproducción del Maggio Musicale Fiorentino (1996) y del Grand Théâtre de Genève (1999). Un campo desnudo de brezo y pizarra, un árbol de ramas retorcidas y una inmensa y omnipresente luna encuadran el inexorable drama de
Lucia di Lammermoor, en la estilizada creación escénica de Graham Vick y Paul Brown, acogida con entusiasmo en Florencia y Ginebra. En Barcelona, en donde esta misma producción se presentó la pasada temporada, el gran triunfador fue Josep Bros, cuyo bello y depurado fraseo fue unánimemente alabado. Este tenor catalán (
L'elisir d'amore y La Sonnambula) volverá al Real para encarnar a su exitoso Edgardo --que ya interpretó en Zurich, Hamburgo, Viena, Roma, Tel Aviv, Florencia, etc.-- al lado de Edita Gruberova, sin duda una de las más aclamadas Lucias de la actualidad, que hará su debut escénico en Madrid. La soprano de Bratislava, que ofreció en el Real dos memorables conciertos, alternará el rol protagonista con María José Moreno (Un Ballo in maschera, Werther, La Sonnambula y Die Zauberflöte), que cantará por primera vez este arrebatador papel belcantista.Se representará los días 21, 23, 25, 29, 31 de octubre y 2, 5, 7, 9, 12 de noviembre.
Così fan tutte, de Wolfgang Amadeus MozartNueva producción del Teatro Real en coproducción con el Gran Teatre del Liceu.Con esta producción debuta en el Teatro Real, Jesús López Cobos, uno de los directores españoles de mayor proyección internacional, que en España no suele dirigir desde el foso (lo ha hecho apenas una vez, el pasado año, en el Festival Mozart de la Coruña). Tendrá a su cargo dos repartos mayoritariamente jóvenes --uno de los cuales integrado en exclusiva por cantantes de España--, que traerá nuevamente al Teatro a la soprano Veronique Gens (
La Clemenza di Tito), la mezzosoprano Carmen Oprisanu (
Werther), la soprano Isabel Monar (
L'elisir d'amore), el barítono Pietro Spagnoli (
L'Orfeo) y el bajo-barítono Alessandro Corbelli (
L'Elisir d'amore y
La Cenerentola).Con ellos cantará por primera vez en Madrid el tenor Charles Workman, que recientemente interpretó a Ferrando con enorme éxito, bajo las órdenes de Claudio Abbado, y cuyo debut escénico en España, el pasado año, en el Festival de la Coruña, obtuvo el aplauso de público y crítica.El prestigioso director de escena Josep Maria Flotats hará su primera incursión en la ópera con una de las obras más ricas, abiertas y sugerentes de todo el repertorio lírico-dramático.Se representará los días 9, 12, 13, 15, 16, 18, 19, 20, 23, 26 de diciembre de 2001.
Pelléas et Mélisande, de Claude DebussyProducción del Grand Théâtre de Ginebra, 2000. Para esta impactante producción, recibida calurosamente por el público y la crítica de Ginebra, los directores Patrice Caurier e Moshe Leiser concibieron una puesta en escena eficaz, imaginativa y de gran refinamiento estético, en la que "la densidad del vacío refuerza los silencios de la partitura".La acción se desarrolla sobre un evocador manto de agua y bajo una densa penumbra que esconde los misterios de la obra de Maeterlink, concediendo a la música su papel primordial.Encabezan el reparto María Bayo (Manon) --cuya interpretación de Mélisande fue acogida con gran entusiasmo en La Monnaie-- y el reputado barítono inglés Simon Keenlyside, que cantó con gran éxito a este rol en San Francisco y en esta misma producción, en Ginebra. En el foso estará el gran director suizo Armin Jordan, que dirigirá por primera vez en España una producción operística.Se representará los días 12, 15, 17, 19, 22, 24, 26 de enero de 2002.
Falstaff, de Giuseppe VerdiProducción del Teatro alla Scala de Milán, 1980. Esta obra maestra de Verdi llegará al Teatro en una ya clásica producción creada para La Scala por el mítico director de escena italiano Giorgio Strehler, en 1980.El éxito clamoroso cosechado entonces se ha repetido siempre que esta producción fue repuesta: en 1993, en 1995, en 1997 y este mismo año.Strehler trasmuta la acción de las tierras de Windsor, en el siglo XV, a la campiña lombarda en el tiempo de Verdi --primorosamente recreada por el gran escenógrafo Ezio Frigerio--, concibiendo un Falstaff burgués, y sombrío, cuya amargura y desencantada ironía afloran en toda la obra.El papel titular será interpretado por el joven barítono italiano Ambrogio Maestri, que encarnó al libertino Falstaff con gran éxito bajo las órdenes de Riccardo Muti hace unos meses en la última reposición de esta bella producción.Se representa los días 14, 16, 19, 22, 26, 28 de febrero y 4, 6 de marzo de 2002.
Babel 46, de Xavier MonsalvatgeNueva producción del Teatro Real en coproducción con el Gran Teatre del Liceu.Coincidiendo con el 90 cumpleaños del compositor catalán Xavier Montsalvatge (1912), el Teatro Real y el Gran Teatre del Liceu presentarán su ópera
Babel 46, cuyo estreno tuvo lugar en 1994 en el Festival de Peralada, no volviendo a reponerse desde entonces.De hecho, desde su génesis esta pequeña ópera ha tenido un desafortunado e injusto destino, que los Teatros de Madrid y Barcelona intentan ahora reparar. Iniciada en 1960 y concluida en 1967, Montsalvatge la presentó a un concurso operístico convocado por el Liceu, cuyo premio fue declarado desierto.Desde entonces la ópera permaneció olvidada (cerca de 30 años) hasta que, en 1994, merced a los esfuerzos de los Festivales de Cadaqués y Peralada, pudo finalmente escucharse: en el primero en una versión reducida, y en el segundo en su versión íntegra y escénica.La acción de
Babel 46 trascurre en un campo de refugiados en el año 1946. Diez personas de diferentes nacionalidades, que se expresan en sus propias lenguas (de ahí el título de la obra), esperan los salvoconductos que les permitirán su repatriación. Sobre esta base argumental, el mismo compositor redactó un libreto en siete idiomas (catalán, castellano, portugués, italiano, inglés, hebreo y sefardí), creando una ópera, en la que combina con maestría melodismo expresivo y ásperos pasajes armónicos, en una depurada orquestación, evocadora del mejor Puccini. Comparte cartel con esta ópera la pequeña obra maestra de Ravel,
L'Enfant et les sortilèges, que, como la anterior, tendrá dirección musical de Ros Marbá (
Divinas Palabras), uno de los directores españoles de mayor refinamiento expresivo.Con estas dos obras el veterano director de escena argentino afincado en Francia Jorge Lavelli dirigirá por primera vez en España una producción operística.Se representa los días 25, 27, 31 de marzo y 2, 4, 6, 8, 11 de abril de 2002.
Madama Butterfly, de Giacomo PucciniNueva producción del Teatro Real. Con esta producción debuta en el Teatro Real el veterano director de escena Mario Gas, cuya carrera en el dominio de la ópera se desarrolla principalmente en Cataluña: desde los años 80 dirige regularmente en el Liceu (
Un ballo in maschera,
Il matrimonio segreto,
L'elisir d'amore,
Jenufa) en el Grec (
Il Trovatore,
Il barbiere di Siviglia) y en el Festival de Peralada (
Die Entfübrung aus dem Serail,
Il turco in Italia).En Madrid hemos podido ver solamente su versión de
Jenufa, de Janacek, en el Teatro de la Zarzuela, en 1994 (producción del Liceu, 1990).Con Gas trabajará el escenógrafo Ezio Frigerio, bien conocido del público de Madrid --en el Real pudimos ver sus decorados en Manon y en el Teatro de la Zarzuela, las escenografías de
Il turco in Italia,
Anna Bolena,
Il Trittico,
Doña Francisquita y de
Madama Butterfly-- y la prestigiosa figurinista Franca Squarciapino, con quien trabaja regularmente. Encabeza el reparto Daniela Dessì, una de las grandes voces del verismo italiano y una de las sopranos lírico-spinto de mayor fuerza dramática de la actualidad.Se representa los días 27, 28 y 30 de abril y 1, 3, 4, 6, 8, 9, 12 de mayo y 18, 20, 23, 26, 28 de julio de 2002.
Das Rheingold, de Richard WagnerNueva producción del Teatro Real en coproducción con la Dresden Semperoper.Con esta producción el Teatro Real da comienzo a la presentación completa de Der Ring des Nibelungen, ofreciendo un título cada año, todos con dirección musical de Peter Schneider, y dirección escénica de Willy Decker, que vuelve al Real después del grandísimo éxito de su versión de Peter Grimes, en la primera temporada.El director vienés Peter Schneider, de reconocido prestigio en la interpretación del repertorio romántico y postromántico, en el que destacan sus versiones de Strauss y Wagner --es invitado regularmente a Bayreuth, en donde ya dirigió la Tetralogía--, tendrá a su cargo un selecto grupo de solistas encabezados por el reputado barítono Alan Titus (Tannhäuser), que estará acompañado por otros cantantes de
perfil wagneriano, como la contralto Hanna Schwarz o el barítono Hartmut Welker.Se representa los días 28 y 30 de mayo y 1, 4, 7, 11, 13, 15 de junio de 2002.
ConciertosEn el mes de diciembre (22) El Real contará con presencia de la soprano Julia Varady quien, alejada ya del mundo de la escena, ha centrado su actividad en conciertos y recitales, elegidos con mucho celo, convirtiéndose cada uno de ellos, actualmente, en un acontecimiento. Varady ha destacado por sus interpretaciones de personajes de Mozart, Puccini, Verdi, o Strauss, habiendo abordado con igual maestría el repertorio barroco y contemporáneo.La mezzo-soprano Frederica Von Stade, una de las voces más distinguidas del mundo de la ópera, se presentará en el Teatro Real el 24 de febrero. La cantante norteamericana ha sido definida como una de las voces más expresivas y versátiles del momento, características que le han permitido convertirse en una especialista del bel canto. Sin embargo su larga carrera le permitió enfrentar un amplísimo repertorio, que va desde Monteverdi a estrenos absolutos de compositores actuales.Desde su debut, en 1992, la soprano francesa Natalie Dessay está haciendo un carrera meteórica, habiendo ya cantado en los más prestigiosos teatros de ópera (La Scala, Viena, Metropolitan, París, Salzburgo). En su repertorio destacan los personajes de Mozart y Strauss, además de sus emblemáticas interpretaciones de la Olympia de
Les contes d'Hoffmann y
Lakme, de Delibes, que contó con algunos de los más importantes directores del mundo. Estará en Madrid el 10 de abril.El último concierto lírico de la temporada será el del tenor canadiense Ben Heppner, considerado uno de los mejores cantantes wagnerianos del momento. Sus interpretaciones han conseguido el reconocimiento de critica y público, convirtiéndolo en uno de los tenores dramáticos más solicitados. En su imparable trayectoria, además de sus exitosos roles de Wagner, acaba de debutar papeles como Otello, Peter Grimes, o Les Troyaens. Estará en Madrid el 7 de mayo.García Navarro, al frente del Coro y la Orquesta Sinfónica de Madrid, dirigirá La Damnation de Faust de Berlioz los días 2 y 3 de marzo.
BalletEl Ballet de la Ópera de Montecarlo se presenta en el Teatro Real de Madrid con dos programas de su repertorio en los que destaca el talento coreográfico de su director, Jean-Cristophe Maillot, cuyos trabajos y concepción de la danza han marcado la personalidad de una compañía cada vez más demandada en los escenarios de todo el mundo.En el primero de ellos Maillot hace una interpretación del clásico de Prokófiev Cendrillon, con una puesta en escena llena de simbolismo, en cuya composición pueden apreciarse los rasgos más característicos del estilo Maillot.El segundo programa se compone de tres obras:
Violin concerto,
Dov'é la luna y
Vers un pays Sage.
Violin concerto, con música de Stravinsky, es un ballet en cuatro movimientos creado por George Balanchine en 1972 para el New York City Ballet, en el que el coreógrafo francés transforma el lenguaje musical en el lenguaje de la danza para que el espectador
vea el concierto gracias a un trabajo apoyado en una refinada técnica.Balanchine no trata de contar una historia concreta como sucede en los ballets clásicos, sino que busca la plasticidad de la música a través de los cuerpos en movimiento.
Dov'é la luna cuenta la relación entre tres mujeres y cuatro hombres que suceden entre la Luna nueva y la llena, como una metáfora entre la vida que fluye y se transforma constantemente, que muere y renace cada vez. Sobre una escenografía en tonos claroscuros en la que la protagonista es una gran Luna, Maillot compone un relato que se apoya en la técnica de la danza clásica para traspasar las fronteras de la expresión.Para
Vers un pays sage Maillot utiliza la concepción estilística del norteamericano John Adams, uno de los coreógrafos contemporáneos más representados en el mundo, con una línea minimalista y armónica de la que derivan un gran número de estilos, y que exige de los bailarines la exhibición de todo su virtuosismo y capacidad de comunicar la esencia de las emociones.Estas obras se representarán los días 8, 9, 11 y 12 de septiembre (
Cendrillon) y 13, 14, 15 y 16 de septiembre (
Violin concerto,
Dov'é la luna y
Vers un pays Sage).El Ballet de la Comunidad de Madrid regresa al coliseo madrileño (21, 22, 23, 24 25 de noviembre) con un programa denominado
Soirée Béjart, compuesto íntegramente por coreografías de Maurice Béjart, con el que su director general, Víctor Ullate, quiere rendir homenaje a este creador de lenguaje único en el mundo de la danza.Ullate, que fue primer bailarín de la compañía del coreógrafo francés y que se ha convertido, sin duda, en uno de sus herederos más directos, nos ofrece tres creaciones de Béjart profundamente teatrales que son a la vez una expresión del alma y del cuerpo, lo que le permite transmitir al público momentos irrepetibles magistralmente orquestados.
Bhakti, con música tradicional de la India, está impregnada de la filosofía y el misticismo oriental. El célebre poema hindú Ramayana, que cuenta los amores entre Rama, encarnación del dios Vishnou, y Sita, símbolo de la pureza, sirven de base para desarrollar una coreografía clásica en la que todos los personajes se mueven cargados de simbolismo.Para
El Pájaro de fuego Béjart prefiere utilizar la Suite para orquestade Stravisnsky en lugar de la versión íntegra del ballet; de esta forma la coreografía se libera del peso de una historia demasiado complicada y se transforma en varias composiciones que se suceden sobre una música pura que, sin embrago, no renuncia a la esencia de la creación original.
El Pájaro de fuego "es el ave Fénix que renace de sus cenizas; el ave de vida y de alegría, inmortal, donde el esplendor y la fuerza son indestructibles, interminables", en palabras del propio creador. Con
Siete danzas griegas. Béjart explora la cultura y la tradición del país mediterráneo pero limitando al máximo los pasos o expresiones auténticamente griegas, tanto en la coreografía como en la escenografía o el vestuario; así se configura un estilo de baile que evoca un perfume reconocible, un color en el que se asientan las bases de toda la composición pero en el que la danza clásica y la moderna se conjugan en el más puro estilo Béjart.El Royal Danish Ballet es, sin duda, una de las compañías con más tradición histórica y mejor preparación de Europa. La fama que precede a sus actuaciones está avalada por un cuerpo de baile cuyos componentes poseen una técnica depurada, de ejecución impecable, que recoge el legado de August Bournonville, bailarín y coreógrafo danés, figura clave del ballet romántico, que ejerció como director artístico de la compañía por más de cuarenta años.Para su presentación en el Real (2, 3, 5, 6, 8, 9 de junio de 2002), el Royal Danish Ballet bailará uno de los trabajos más hermosos de Balanchine, Serenade, y una obra maestra del ballet clásico de todos los tiempos,
La Sylphide de Bournonville.
Serenade, creada en 1943, fue la primera coreografía de Balanchine en los Estados Unidos y está concebida para 28 bailarines sobre la Serenata en Do mayor de Tchaikovsky. En ella se puede encontrar toda la belleza que el ballet clásico posee sin necesidad de contar una historia, sólo bailarines en movimiento y música. Belleza por belleza.
La Sylphide es una coreografía habitual en el repertorio de todos los grandes ballets. Se trata de la interpretación que Bournonville hace de la obra homónima de Filippo Taglioni, estrenada en París en 1832, y para su puesta en escena son necesarios bailarines seguros y poderosos, con gran elevación y dominio de la mímica, cualidades geniales del danés que se enfatizan en todas sus creaciones. La Sylphide, desde su puesta en escena en 1836, no ha perdido vitalidad y frescura, y aunque se trate de una coreografía fija, la diferencia de las producciones y la personalidad de los bailarines hacen que cada vez presenciemos una obra distinta.El Ballet Nacional de España, presente ya en la primera temporada, regresa al Teatro Real con una de los montajes más aplaudidos de Antonio Gades, Fuenteovejuna, adaptación del clásico de Lope de Vega que en 1998 consiguió el Premio Max de las Artes Escénicas a la mejor coreografía.Desde su creación en 1978, el Ballet Nacional ha estado presente en los escenarios más importantes del mundo con montajes propios sobre coreografías de los nombres más prestigiosos de la danza española como Antonio, Mariemma, Antonio Gades, María de Ávila o Alberto Lorca entre otros, cosechando críticas favorables en las que se destacan la originalidad y el alto nivel técnico de todos sus componentes.Galardonado con el Premio de la Crítica al Mejor Espectáculo Extranjero en el Metropolitan de Nueva York (1998), del Premio de la Crítica Japonesa (1991), del Premio de la Crítica al Mejor Espectáculo presentado en el Teatro Bellas Artes de México (1994) o el Premio del Periódico el País (1999), el Ballet Nacional de España afronta una nueva etapa tras el nombramiento de su nueva directora artística, Elvira Andrés, el pasado 12 de marzo.
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