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El Jurado de la segunda versión del Premio 'Samuel Claro Valdés' 2000, reunido en el Instituto de Música de la Universidad Católica el 28 de septiembre de acordó de forma unánime conceder el premio del concurso a la monografía
Zuola, criollismo, nacionalismo y musicología de Bernardo Illari, de Argentina. El Premio consiste en un Diploma de honor, U$ 2000, y la publicación del texto en la Revista
Resonancias del Instituto de Música de la Universidad Católica de Chile, en el número 7, que saldrá a circulación en noviembre de este año.El Jurado decidió declarar desiertas las dos menciones honrosas ofrecidas, sin embargo recomienda para su publicación las siguientes monografías:
Las sonatas para piano de Alberto Ginastera como textos neomitológicos, de Julio Ogas, de Argentina;
Patrones de improvisación y acompañamiento en la música venezolana de salón del siglo XIX, de Juan Francisco Sans y Mariantonieta Palacios, de Venezuela; y
Federico Smith, las claves de su sombra, la música de su silencio. Una propuesta musicológica para el enfoque de la personalidad artística, de Liliana González, de Cuba.Estos textos serán publicados en los números 8 y 9 de
Resonancias, que saldrán a circulación durante los meses de mayo y noviembre de 2001, previa conformidad de sus autores.Con la implementación de este premio bianual, el IMUC continúa fomentando el desarrollo de la musicología como disciplina universitaria, aglutinando a una comunidad musicológica dispersa y proyectando su labor a la esfera latinoamericana.La tercera versión del Premio será ampliamente difundida en septiembre de 2001, y se recibirán trabajos hasta mayo de 2002.El Premio, junto con rendirle un merecido homenaje al profesor Samuel Claro, pretende apoyar desde el Instituto de Música el desarrollo de la investigación musicológica de rigor científico y creatividad intelectual tanto en Chile como en América Latina. Este apoyo se realiza ampliando el espacio académico para la musicología, incentivando el contacto de la musicología latinoamericana entre sí, difundiendo la producción musicológica contemporánea, y fomentando el análisis crítico entre los pares.El jurado de esta segunda versión del Premio estuvo integrado por el Doctor Luis Merino, Decano de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile; la Licenciada Irma Ruiz, investigadora y docente de la Universidad de Buenos Aires y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas de Argentina; y el Doctor Juan Pablo González,coordinador de investigación del Instituto de Música de la Universidad Católica de Chile.Respondieron al llamado del Premio musicólogos y etnomusicólogos de Chile, Argentina, Venezuela, Perú y Cuba, nacidos a partir de 1960. Casi todos ellos provienen de programas de doctorado de universidades norteamericanas y europeas, o de programas de licenciatura de universidades latinoamericanas.La formación musicológica de los participantes pone de relieve la especificidad del campo de la musicología, campo que no es sustituible por aproximaciones analíticas de otras disciplinas, ni por discursos hilvanados solamente desde la experiencia personal con la música, por intensa que ésta sea.
FundamentaciónEl jurado consideró cinco factores principales para evaluar las monografías recibidas: su aporte a la musicología en América Latina; la actualización en la orientación teórica; la adecuación del tema a la extensión de la monografía; la naturaleza y el manejo de las fuentes; y la presentación y redacción.A continuación se exponen las temáticas, enfoques, logros, y deficiencias de los trabajos en concurso, según la evaluación que realizó el jurado tanto en forma independiente como conjunta. Esta evaluación se hace pública con el ánimo de contribuir al perfeccionamiento de nuestra disciplina, una tarea que como investigadores nos ocupará toda la vida. No se mencionan los nombres de los participantes ni los títulos de las monografías aludidas para mantener la confidencialidad del Premio.El universo temático que abarcan estas monografías incluye la propia musicología; la música colonial; prácticas musicales del siglo XIX; obras y músicos del siglo XX; instrumentos como el piano y la guitarra; compositores doctos y populares; y música ritual. En este aspecto, el Premio logró su objetivo de convocar trabajos que aborden diversas expresiones y períodos históricos de las músicas latinoamericanas.Los enfoques utilizados también fueron múltiples, destacándose laintegración entre las miradas historiográfica y etnográfica; la aplicación de la semiótica al análisis musical; la deconstrucción del pensamiento musicológico; el análisis performativo; los estudios intergenéricos; y el estudio de la personalidad artística.En algunos de los trabajos recibidos se aprecia una clara puesta al día en la bibliografía utilizada, un buen uso crítico e inter-relacionado de fuentes primarias, secundarias y terciarias, y una adecuada utilización de bibliografía disciplinaria y extradisciplinaria.En otros casos, se observa una baja presencia de textos musicológicos que sustenten un marco teórico básico, de textos interdisciplinarios que aporten nuevas miradas sobre la música, y de textos extradisciplinarios que enriquezcan el estudio musicológico en su conjunto. En ciertos casos, la bibliografía es exigua y parece poco aprovechada, observándose un desconocimiento de textos relevantes para los objetivos de la monografía o que sólo son citados de segunda mano.En algunos trabajos la relación con las fuentes es a-crítica, limitándose a aceptar la información primaria o secundaria con demasiada confianza. No hay esfuerzos por deconstruir el discurso de los propios músicos, por ejemplo, y se abordan modelos estilísticos y formales europeos utilizados en América Latina sin reflexionar sobre los cambios de sentido que pueden generar en ellos su re-utilización en contextos históricos y sociales diferentes.Entendemos que es necesario realizar grandes esfuerzos para vencer las limitaciones bibliográficas que existen en el campo musicológico en América Latina y así poder incrementar, actualizar, y diversificar nuestras fuentes y soportes epistemológicos. Al mismo tiempo, es necesario salir de una cierta ignorancia mutua que nos conduce por caminos paralelos teniendo todos un tronco histórico común.Desde un punto de vista metodológico, la ausencia de conclusiones en varios de los trabajos recibidos es preocupante, pues los despoja de su esencia final, la que normalmente puede abrir puertas a futuras investigaciones. Así mismo, las conclusiones, junto con permitirnos sintetizar adecuadamente la problemática planteada, nos otorgan la posibilidad de reunir e integrar las distintas apreciaciones que se han realizado a lo largo del texto, pasando de la mera recolección de antecedentes a su relación e interpretación en conjunto.También es preocupante la incorporación de terminología poco estandarizada en el ámbito del análisis musical de partituras, en especial bajo la influencia de la semiótica, lo que dificulta la recepción más amplia de este tipo de trabajos. Así mismo, el ámbito performativo es poco considerado en el análisis, especialmente al abordar aspectos de significado en una canción, el que aparece construido exclusivamente desde el texto literario y musical. Los análisis inmanentes y carentes de correlatividades que aparecen en algunas monografías, hacen que el análisis musical se encierre en sí mismo y no alimente las conclusiones.En general, se aprecia seriedad y erudición en los temas tratados. También se observa oficio, dedicación, y originalidad en los planteamientos. En algunos casos se iluminan zonas de la historia de la música latinoamericana que habían permanecido oscuras, o se plantean nuevos enfoques que enriquecen la comprensión de nuestro pasado musical. Existe un adecuado equilibrio entre aspectos textuales y contextuales, aunque éstos no siempre aparecen suficientemente integrados.Todos los trabajos recibidos aportan información nueva y relevante para el estudio de la música en América Latina, sin embargo, algunos de ellos rebasan los límites específicos del género monográfico, correspondiendo más bien a apretadas síntesis de trabajos mayores, a textos generales de divulgación, o sencillamente a etapas preliminares de investigación.A veces se observa tal entusiasmo del investigador por su objeto de estudio, que el texto se transforma en un panegírico del músico y de su obra, abundando en anécdotas o en exaltaciones de corte nacionalista y reivindicativo. Del mismo modo, algunos textos son demasiado descriptivos y no logran problematizar los asuntos tratados, ni avanzan en perspectivas interpretativas. La mera descripción, por fina que esta sea, no constituye un producto musicológico completo.Es necesario tener en cuenta que la complejidad del proceso de investigación reside en el sutil engranaje entre sus direcciones empíricas y teóricas, y se construye sobre la base de decisiones cimentadas en el saber, la experiencia, la humildad y la búsqueda permanente del perfeccionamiento de la disciplina y de la apertura a nuevos campos del saber.
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