Casi un siglo de música checa -noventa y dos años para ser precisos- era lo que nos proponía este nuevo concierto de nuestra Filarmónica que este año, el tercero en el que su temporada debe desarrollarse en sedes alternativas ante el prolongado cierre del Colón, se lleva a cabo en una sala de condiciones acústicas sino óptimas, al menos adecuadas.Dos obras ampliamente difundidas de compositores bohemios también muy afamados, flanqueaban la página de Martinů, casi con certeza ofrecida en carácter de estreno argentino, que nos posibilitó apreciar a un joven y sobresaliente oboísta hispano, actualmente solista de su instrumento en una orquesta de la categoría de la del Concertgebow de Amsterdam.El Concierto para oboe y pequeña orquesta está estructurado en tres movimientos, con un primero de corte rapsódico, un lento muy lírico, donde el…
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