Existe un tipo de obras que uno no sabe muy bien cómo tratar. Bien porque ocupan lugares iniciales y borrosos, o bien porque estos lugares se encuentran a medio camino de otros muchos. Es el caso de Onegin.Así, después de mucho deambular, uno llega a pensar que el interés de esta obra de John Cranko es puramente genealógico. Por ello, en este caso , quizás sea especialmente útil indagar en el contexto histórico: Oneginfue estrenado en 1965 en el Teatro Estatal de Wörtenberg en Stuttgart. Por aquel entonces ya hacía casi tres años del Primer Concierto organizado en la Judson Church neoyorkina. De la mano de Yvonne Rainer, Steve Paxton, Simone Forti y tantos otros, lo que se ha dado en llamar danza postmoderna americana, llevaba más de cinco años haciendo propuestas firmes. Dentro de la tradición abstracta , se volvía a crear una sólida…
Comentarios