Es bien sabido por todos que la muerte impidió a Mozart completar el Requiem que estaba escribiendo. Mucho menos conocido es el hecho de que Donizetti dejara asimismo sin terminar una Messa di Requiem in re minore que le encargara el editor Ricordi en memoria de Vincenzo Bellini, a la sazón recientemente fallecido en forma súbita. Pero esto sucedía a fines de 1835 y a Donizetti le quedaban aún más de una docena de años por vivir. El motivo de que no acabara el Requiem es bastante simple: no alcanzó a darle forma en el tiempo previsto y abandonó su composición, que por consiguiente no tiene tres de las partes habituales en este tipo de obras: Sanctus, Benedictus y Agnus Dei. Cabe recordar que los réquiems carecen, por razones obvias, de Gloria.De todas maneras, nos encontramos frente a una partitura de considerables dimensiones (lo…
Comentarios