Tras más de medio siglo de carrera, Bernard Haitink (Amsterdam, 1929) comienza ahora su último curso como director titular de una institución musical, la Chicago Symphony Orchestra, que a partir del próximo septiembre contará con los servicios de Riccardo Muti para ese puesto. Son muchos años, y muy bien aprovechados, empezando por la excelente forma física en la que se encuentra el maestro, quien sigue teniendo ese gesto contenido pero vigoroso, ya no tan amplio como antes pero igualmente claro; y quien a sus 80 envidiables castañas se hace traer una banqueta a su tarima sólo para sentarse diez segundos entre movimiento y movimiento de la sinfonía bruckneriana.Y como es verdad aquello de mens sana in corpore sano, pues Haitink también demuestra que tiene claro el concepto artístico que quiere imprimir a sus interpretaciones. Reconozco…
Comentarios