Festejar un exacto aniversario con un redescubrimiento que es algo más que una operación filológica de recuperación, como ocurre muy frecuentemente, es realmente un acontecimiento.Creo que pocos estábamos preparados para que la única tragedia lírica de un autor conocido como compositor de opéra-comique, muy agradable y bien hecha, que además no se había repuesto desde su estreno, fuera algo más que un succès d’estime. Pues gracias a Hervé Niquet y su formación que nos hicieron conocer del mejor de los modos esta joya (algún sonido muy ‘típico’ de estos instrumentos ‘antiguos’ no alcanzó para empañar el altísimo resultado). Por lo que puedo decir, salvo algo que parece un pequeño corte al final del primer acto (son tres), se dio completa la obra y duró menos de dos horas. Los números de baile están perfectamente integrados en la trama, no…
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