Siguen proliferando en el mercado del disco propuestas de sellos vinculados a conjuntos musicales, como vía para superar la sempiterna crisis del sector discográfico, así como para financiar a unas formaciones que en muchos casos se han visto afectadas por la reciente recesión económica. Si a ello sumamos el escaso interés que los grandes sellos han mostrado en lo que llevamos de siglo por la música contemporánea, contagiados como lo están por un ‘neodivismo’ de marcada impronta pop (véanse, si no, buena parte de las últimas carátulas de estudiadas poses y artistas-producto de la mercadotecnia), es de entender que propuestas como ésta que hoy reseñamos se hayan procurado salidas discográficas alternativas; ámbito éste donde se están concentrando buena parte de las más interesantes y significativas ediciones en el terreno de la música…
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