Ignoro si llegó a verla o tuvo noticia del libro en el que estaba basada, pero estoy seguro de que a Miguel Delibes le hubiera gustado Un hombre soltero, dirigida por Tom Ford. Se trata de una película -generalmente incomprendida hasta la fecha- que nos viene a señalar que la vida y la muerte son algo muy sencillo, meros accidentes naturales sin la menor trascendencia que sólo la enrevesada mente humana puede encargarse de complicar.Este filme, que no por tratar un tema multicéfalo y recurrente en distintos autores pierde un ápice de maestría, me impresionó profundamente desde esa contradictoria sensación de desasosiego pacífico que produce su final feliz, sobre todo por el maravilloso colofón en off de "...y, simplemente, sucedió". Ante la noticia de la muerte de Delibes me han surgido sentimientos curiosamente parecidos, potenciados…
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