De manera bastante sorpresiva y tras permanecer cerrado durante casi tres años y medio (exactamente 1282 días), anoche nuestro Teatro Colón se volvió a llenar de música… y de público. Se llevó a cabo allí una función extraordinaria, “dedicada a todas las personas, empresas y organismos que trabajaron en la obra de restauración y puesta en valor del Teatro, en agradecimiento a su esfuerzo y compromiso”. La invitación se extendió a los críticos musicales, ansiosos de poder comprobar en forma directa los resultados de las largas y complejas tareas. La elección de la partitura beethoveniana -en especial por su movimiento conclusivo- pareció desde luego sumamente apropiada para resaltar el regocijo que a todos nos embargaba al poder ingresar, otra vez, a la emblemática sala. Además, porque la obra emplea tanto orquesta como solistas y coro,…
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