La relación entre la pintura y la música viene de lejos, si bien en el siglo XX dicho diálogo interdisciplinar se acentuó a través de obras que bebieron mutuamente de elementos conceptuales, estructurales, cromáticos, rítmicos, etc., en cierto modo comunes. Entre los muchos binomios de pintores y compositores unidos no sólo a través de la pintura como inspiración para la música (y viceversa), sino en ocasiones por un contacto personal entre sí, destacan pares como los de Schönberg-Kandinsky, della Francesca-Martinů, Grünewald-Hindemith, Rothko-Feldman, Vedova-Nono; o, ya en el ámbito español, Tàpies-Halffter, Scully-Sotelo y Goya-Verdú.El compositor y filósofo Hugues Dufourt (Lyon, 1943), uno de los miembros más destacados del espectralismo francés -término acuñado por él mismo en 1979-, reconoce que la pintura formó parte de su vida…
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