Todos los elementos involucrados en esta producción, tanto musicales como escénicos, se conjugaron para que pudiésemos asistir a una muy positiva e interesante versión de este célebre título. Al salir del teatro, uno tenía la seguridad de haber escuchado y presenciado un espectáculo de excelente nivel. Comenzando por los aspectos musicales, siempre es una garantía contar con una batuta experta e idiosincrásica como la de Carlos Vieu, que asegura una interpretación bien en carácter, fluida, vivaz y de atractivo fraseo, que sabe mantener un correcto ajuste y balance con el palco escénico sin que la orquesta sea un mero soporte sonoro. Para mejor, en muchas de las obras de Puccini se cuenta con la versión para orquesta reducida realizada por el compositor y director argentino Héctor (o Ettore) Panizza, especialmente apta para salas que,…
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