Como todo híbrido musical, el Latin Jazz es un género con múltiples posibilidades de significación. Gracias a su capacidad para aunar estilos y ritmos procedentes de distintos ámbitos culturales y sociales, el Latin Jazz es un lugar privilegiado para el encuentro y la negociación de identidades nacionales, locales, étnicas, de género, etc. Una prueba de esta capacidad la constituye el fenómeno del jazz cubano, estilo en el que la fusión de elementos caribeños y norteamericanos burla toda estrategia de proteccionismo cultural. En el reverso de esta paradoja, la diáspora cubana establecida en Estados Unidos ha elegido, en ocasiones, un lenguaje más arraigado. Por ejemplo, el álbum Mi Tierra de Gloria Estéfan (Epic Records / Sony Music, 1993) representa un ensayo de raigambre exacerbado, por cuanto ofrece una visión musical y gráfica -véase…
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