Como ya parece se va haciendo un hábito, este concierto comenzó con una no tan breve alocución de Diemecke celebrando -en su nombre y en el de la orquesta- volver a tocar en el Colón, luego de haber deambulado durante las tres últimas temporadas por diferentes salas. Habló después de las tres obras que se iban a interpretar, de la juventud de la pianista invitada -la solista más joven que han tenido en su historia- y recalcó el hecho de que la primera obra que se ejecutaría se basaba en la figura de Colón.El Sueño de Cristóbal es una página turbulenta, vibrante, de fuerte contenido rítmico, que se podría encuadrar dentro de lo que se ha dado en llamar post-modernismo, con un lenguaje asequible y un exigente tratamiento de la orquesta. De unos doce minutos de duración y con una sección conclusiva en que se añade electrónica en vivo, tiene…
Comentarios