Los laboratorios farmacéuticos suelen presumir de que su negocio es el mejor del mundo, porque compran la materia prima por toneladas y la venden por miligramos. Roche, cuya sede se encuentra en Basilea, es una de las empresas punteras del sector a nivel global, de modo que su facturación -rayando los 50.000 millones de francos suizos en 2009- le da como para ser uno de los principales patrocinadores del Festival de Lucerna. Patrocinio que -en lo que aquí interesa y en colaboración con el Carnegie Hall, la Orquesta de Cleveland y el propio Festival- se materializa desde 2003 en las llamadas “Roche Commissions”, las cuales no son sino encargos de nuevas obras a compositores destacados para ser estrenadas durante el Festival. Precisamente en estos días fue dado a conocer que Sofía Gubaidulina había aceptado la comisión para 2012.Para esta…
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