Aunque sus apellidos -e incluso sus lugares de nacimiento, ella en Buenos Aires y él en Caracas- parezcan decir lo contrario, Karin y Sergio son hermanos, hijos de la pianista y pedagoga Lyl De Raco, que a su vez desciende del legendario matrimonio de pianistas formado por Elisabeth Westerkamp y Antonio de Raco. No finaliza con ellos esta prolongada estirpe artística, ya que una hija de Karin, Natasha Binder, tuvo a su cargo, con apenas nueve añitos, el concierto inaugural del ciclo de la Filarmónica de Buenos Aires en su retorno a la sala del Teatro Colón [leer nota], el pasado mes de junio. Por si el hecho del parentesco no fuese suficiente para otorgar una enorme dosis de homogeneidad técnica y musical a ambos artistas, los dos tienen idéntica escuela: se inician con su madre y luego trabajan con María Curcio en Londres y Pierre…
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