En su magnífico libro de ensayos Un encuentro (Tusquets, 2009), Milan Kundera nos señala que la música del greco-francés Iannis Xenakis (Braïla/Rumania, 1922 - París, 2001) supone una suerte de nacimiento desde cero en la historia de la música, de figura prácticamente sin ascendencia reconocible, que surge a partir de sí misma y sólo en sí misma se explica. La audición de este nuevo compacto nos devuelve a ese punto germinal, al encuentro con uno de los más grandes artistas del siglo XX.Xenakis cuenta en su catálogo tanto con monumentales piezas para piano y orquesta como Synaphaï (1969), Erikhthon (1974) o Keqrops (1986), como con obras para piano solo como Herma (1960-61), Evryali (1973) o Mists (1981), todas ellas composiciones de una altura técnica y musical verdaderamente extraordinaria. El trabajo en capas de Xenakis, la profusión…
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