Veinte años ha tardado Orfeo ed Euridice en llegar al Teatro de la Maestranza, si la memoria de quien esto escribe no lo traiciona, y lo hace justo tras las celebraciones, dándose también la oportunidad de lucirse a la otra formación de la capital, una Orquesta Barroca de Sevilla que mantiene siempre el nivel, capeando una y mil adversidades.La versión de concierto no sienta nada mal a esta partitura revolucionaria, y es, obviamente, de agradecer que sea un experto en la música antigua el que lidere el conjunto, ya sea como solista o como director. Enrico Onofri conoce a estas alturas de sobra a la Barroca, y de ella y sus fabulosos integrantes sabe sacar el mayor partido; lo ha demostrado no pocas veces y de nuevo, con una lectura galante pero no exenta de teatro, tempi muy estudiados, controlados contrastes y atención al detalle,…
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