“¡Mejor canto en casa este verano!” Así me la imagino yo a la soprano Danielle de Niese, al incluir a Glyndebourne entre sus actuaciones del 2011. Allí debutó en el 2005, con aquella legendaria Cleopatra en Giulio Cesare que nos dejó lelos a todos mientras cantaba sus coloraturas con pasos de rock n´roll, y su cautivante sensualidad y ternura, que la pone millas delante de las otras beauties operísticas que tratan de captar al público con aires carilindos y amanerados en las portadas de los CDs. La de Niese las aplasta con su inteligente y provocativa mirada, su sonreír contagioso y su capacidad de engancharse con el público, entre ellos el mismo presidente ejecutivo de Glyndebourne y heredero de la empresa familiar, Gus Christie, que terminó casándose con ella en el 2009. Nada de original en esto, por lo menos en Glyndebourne, que debe…
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