Desde las representaciones en Valencia no había vuelto a tomar contacto directo con el tan denostado título de Gounod, menos frecuente que en otras épocas (pero, creo, no menos popular y en particular en el Liceu de donde faltaba hacía mucho tiempo y era visible, por los comentarios durante la función y al finalizar, que el público la esperaba con ansia). La impresión global es positiva, con algunos peros de peso. El primero. y más importante y objetivo es que se trata del título que más ha sufrido (probablemente por ser el primero de la temporada) el tijeretazo despiadado de la Generalitat, al que han seguido, por lógica, otros. Con la que está cayendo (y caerá, no sólo en Catalunya) en, por ejemplo, sanidad y educación, la cultura no podía quedar al margen. Así que se entiende que de una nueva producción (muy esperada) se haya pasado a…
Comentarios