Aún sigo sin comprender por qué el piano que se encuentra en el teatro sigue estando allí y no fue cambiado por el Steinway de la Provincia que a pesar de necesitar una intensa reparación sigue siendo un instrumento noble. Sin embargo primera circunstancia: Bruno sacó de ese piano el mejor sonido posible superando largamente a solistas anteriores y lo hizo en una obra de tremendas dificultades como lo es la poco transitada Burleske del alemán Strauss. Su primer nombre fue el de Scherzo en re menor, pero luego el autor cambió de idea y revisó el original denominándolo Burleske. Maria Fernanda Bruno, con quien tengo acuerdos y disensos, aunque respeto totalmente, se animó a hacerla. Resultó un brillante trabajo de la actual directora del departamento de Música de Cámara de la provincia que incursiona en lo que muchos afirman se trata de…
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