El nombre parece un poco pretencioso para este grupo de cámara que aspira a cincelar sus programas con un refinamiento similar a las Nash Terraces, las neoclásicas fachadas diseñadas por John Nash alrededor del Regent Park de Londres. Pero, finalmente, los programas del Nash Ensemble son una arquitectura musical raramente sofisticada. Hace dos años lanzaron Invitation au Voyage, un ciclo donde se exploraban las conexiones musicales entre Francia y España a través de Chabrier, Debussy, Ravel, Granados, Falla y Turina. Después hicieron uno sobre Beethoven y los rusos mezclando las obras del primero patrocinadas por los segundos, con música de cámara rusa. En su nueva serie, Ecos del romanticismo, el Ensemble se propone explorar “el espíritu romántico” desde la recepción de Mozart, Beethoven y Schubert por Mendelssohn, Schumann, Brahms…
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