Abuela de las grandes mezzosopranos rossinianas de hoy y predecesora de voces que tanto lustre devolvieron a las óperas del compositor de Pesaro en la mitad del siglo XX, como Giulietta Simionato y más tarde Marilyn Horne o Teresa Berganza, la figura de Conchita Supervía es clave para entender una evolución que nos lleva hasta espléndidas y cuidadísimas recreaciones actuales de Il Barbiere di Siviglia, Cenerentola o L'Italiana in Algeri. Es ésta una trilogía a la que imprimió un sello muy personal, y que hoy en día sigue teniendo una sorprendente vigencia.'Ai capricci della sorte'. Corta vida pero intensa carrera (1895-1936)Supervía comenzó muy joven en el mundo de la música, destacándose como una valiosísima pianista, antes de comenzar con el canto a la temprana edad de doce años. Recibió lecciones de los maestros Golua y Ferrer, y en…
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