Al igual que tantos otros músicos checos, Leopold Kozeluch (1747-1818) era un hombre pragmático que, en momentos de crisis económicas y políticas, rechazó diversas propuestas de las cortes austro-germánicas y diversificó sus actividades liberales como pianista, compositor, editor, profesor y empresario. En 1792 fue nombrado compositor y director de la capilla musical del Palacio Imperial, momento en el que asume sin problemas los condicionantes protocolarios de su cargo y centra su actividad en la composición de oratorios y óperas para la Corte.Hasta hace poco, la reputación de Kozeluch se basaba exclusivamente en sus soberbias sonatas para piano y en sus canciones alemanas para voz y piano, pioneras del lied, y sus canciones en inglés con acompañamiento de trío con piano, precedentes de los Folksongs de Beethoven para el editor…
Comentarios