Si una composición de Karlheinz Stockhausen (Mödrath, 1928 - Kürten-Kettenberg, 2007) sintetiza, de algún modo, sus hallazgos musicales de las décadas de los años cincuenta y sesenta en el ámbito de la interacción acústico-electrónica, ésa es Prozession, escrita en mayo de 1967 para tam-tam con microfonista, electrochord, electronium, piano, filtros, potenciómetros y proyección sonora. Tan peculiar plantilla instrumental responde al grupo de trabajo que Stockhausen fue reuniendo durante dichos años con intérpretes de primerísimo nivel, con los cuales componía sus piezas, y que tuvieron la oportunidad de revelar estas partituras en sus primeras epifanías sonoras, señalando patrones después seguidos por distintos ensembles para piezas en las que el grado de apertura para las decisiones del intérprete no es, ni mucho menos, menor. De este…
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