El 23 de diciembre de 1917, la familia Rachmaninov tomó el tren para Estocolmo, vía Finlandia y se convirtieron en unos exiliados sin apenas lo mínimo imprescindible para su propia supervivencia. Un año de estancia en Suecia les sirvión para lograr un alivio económico y un período de reflexión de cara al futuro. Las mejores ofertas procedían de Estados Unidos, donde residían algunos buenos amigos: El 10 de noviembre de 1918, los Rachmaninov desembarcaban en Nueva York.Puesto que la docencia no le atraía y no se sentía capacitado para desarrollar una carrera de director sinfónico, para la que carecía de repertorio, Rachmaninov se vio abocado a retomar su carrera de pianista, lo que le obligó a mantener una actividad frenética y a sacrificar la práctica musical que más le satisfacía, la composición.En sus últimos veinticinco años de vida,…
Comentarios