Con mayor asistencia que en ocasión del segundo reparto (me sigue pareciendo excesivo el número de funciones, y más en concreto para este título) pude escuchar en su totalidad en el papel del tenor a Ventre, en el de la protagonista a Carosi, y en el de su rival a Fiorillo. Él confirmó la impresión anterior cuando tuvo que suplir a mitad de representación a su colega: si bien la voz pareció al principio algo velada, exhibió franqueza en la emisión, arrojo y seguridad en el agudo, poca sutileza en el fraseo y en un canto siempre vibrante pero sin mucho matiz (está en muy buena compañía, no sólo en la actualidad) y una actuación elemental. No se entienda esto negativamente, o sólo negativamente. Con la carencia de tenores y para este repertorio, es mucho mejor –y menos caro y con menos ínfulas- el simpático y trabajador Ventre que no…
Comentarios