En las clases de acústica y organología nos enseñan que los diversos instrumentos de la familia del violín son, en realidad, uno sólo. Violín, viola, violonchelo y contrabajo no son cuatro instrumentos diferentes, sino uno mismo en diferentes tamaños y, por tanto, productores de un sonido con las mismas cualidades acústicas en registros específicos, desde el soprano (el violín) al contrabajo (con ese mismo nombre). Esto que estoy diciendo puede parecer una obviedad y sin duda lo es, pero la realidad es que ese principio teórico no siempre se percibe cuando escuchamos a una orquesta sinfónica. La gran mayoría de las secciones de cuerda de las orquestas tienen sus componentes bien diferenciados: los violines primeros y segundos suelen tener un color ligeramente diferente, las violas gozan de mayor o menor presencia, los violonchelos tienen…
Comentarios