Adentrarse al conjunto arqueológico de Caracalla siempre es una maravilla, y más cuando es para disfrutar de una producción de interesante calado, como es el caso.
El Festival de las Termas ha inaugurado con este espectáculo el nuevo espacio de la Palestra Oriental, que, con una capacidad para 300 personas, permite hacer funciones más íntimas y de menor formato.
Antes de entrar al área de la Palestra, en una sala previa, nos reciben los percusionistas Antonio Caggiano y Gianluca Ruggeri, que interpretan la obra Orazi e Curiazi de Giorgio Battistelli. Una compleja partitura de tintes tribales que mezcla voz y música y se inspira en los orígenes de Roma y la lucha por el poder de las primeras comunidades del Lazio. El público, de pie, rodea a los intérpretes, que durante 15 minutos, hacen sonar la peculiar composición.
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