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El catedrático de Economía Jeremy Rifkin apostó este lunes en Madrid por la diversidad cultural como "único motor posible para un segundo Renacimiento", y ha emplazado a los jóvenes para que aprovechen ese "legado".Rifkin realizó estas manifestaciones en la lección magistral con la que se abría el Forum SGAE de Economía, Tecnología y Cultura, una iniciativa de la Sociedad General de Autores para traer a España a los principales teóricos de todo el mundo en el terreno de las nuevas relaciones laborales y comerciales.En el salón de actos del Ministerio de Ciencia y Tecnología, sede física para estos encuentros, Rifkin ("uno de los 150 personajes más influyentes de la vida pública en Estados Unidos", según una reciente encuesta de
The national journal) habló durante más de una hora sobre Los bienes culturales en la era del acceso, una prolongación de su reciente éxito editorial La era del acceso (2000). El catedrático se refirió a los acontecimientos del 11 de septiembre e incluso criticó a sus "colegas de la izquierda" por permanecer "tan silenciosos, cuando todos debemos ser muy duros con los terroristas".Sin embargo, confesó que él mismo, y muchos otros académicos de su entorno, no han hecho durante el último mes "otra cosa que leer y leer desesperadamente cosas sobre el Islam", de lo que extrajo una rotunda enseñanza: "Podemos conectarnos [por Internet] a la velocidad de la luz, pero no nos hemos conectado con otras culturas, no conocemos a parte de los miembros de esa familia global. Si comprendiéramos que la gente, que las historias humanas están por encima de las relaciones comerciales, todo iría mucho mejor".En ese sentido, Jeremy Rifkin animó a españoles, franceses o italianos a ejercer como "líderes" en este delicado momento de crisis mundial. "En esta parte de Europa existe una comprensión histórica del comercio. Ustedes no viven para trabajar, trabajan para vivir. Italia creció a partir del arte, la pintura, el cristal de Murano... y hoy, seis siglos después, sigue siendo la sexta potencia económica del mundo. No se limiten a decirnos las muchas cosas que hacemos mal al otro lado del charco. [En el Mediterráneo] han comprendido mejor que nadie que la identidad cultural antecede a la comercial: ése es el regalo que pueden compartir con el resto del mundo", enfatizó. Y remachó: "Osama Bin Laden es sólo el extremo patológico visible de la gran lucha entre comercio y cultura. Para globalizar de abajo a arriba, las culturas del mundo deben colocarse en el centro del proceso. La globalización de arriba a abajo ha fracasado".
Lo bueno y lo malo en el nuevo mercadoEl autor de títulos como
El fin del trabajo,
Entropía o
El siglo de la biotecnología desarrolló en extensión su teoría sobre la desaparición de la propiedad a cambio del acceso a la información. Según esta tesis, los bienes, e incluso los factores de producción, ya no se van a poseen fisicamente, sino que sólo habrá que determinar si se tiene o no el acceso a ellos."¿Es bueno o malo ese nuevo modelo de mercado?", se preguntó Rifkin en voz alta. Y respondió: "Es bueno y malo a la vez, igual que el comportamiento humano. Va a ser un reto desestabilizador, sin duda, y quizás conduzca al colapso de la civilización. Pero quizás también sobrevivamos...".Jeremy Rifkin destacó que la red genera el problema psicológico de que todo sucede a tiempo real, la vida se convierte en una sucesión de relaciones comerciales y escasea alarmantemente el tiempo libre. "He viajado a Sillicon Valley y he preguntado a todos los consejeros delegados de las empresas si su calidad de vida ha mejorado con las nuevas tecnologías. ¿Y bien? Pues me contestaron por unanimidad que no, que ahora tienen menos tiempo y se deterioran sus relaciones familiares", reveló. Y Rifkin siguió hurgando en la herida: "Después de acudir a esta conferencia, ustedes volverán a su oficina y se encontrarán con 200 correos electrónicos esperándoles. He aquí la crueldad de este nuevo sistema. Yo he estado en servicios de caballeros donde la gente habla de negocios por el teléfono móvil; donde, incluso, interrumpen la primera conversación porque el segundo celular les está sonando a la vez. ¿Es esto progreso? No, esto es una especie de mal chiste".Rifkin incluso introdujo factores lingüísticos en su disección en torno a la nueva realidad económico-laboral. "Podemos acabar convertidos en máquinas", dijo, "e incluso ya utilizamos términos propios de una máquina cuando decimos que estamos 'quemados' o 'sobrecargados'. Dejemos que las máquinas sean eficientes, no nosotros".
Una cita trimestral del más alto nivelEl presidente del Consejo de Dirección de la SGAE, Eduardo Bautista, se felicitó de que una personalidad de la talla intelectual y humana de Jeremy Rifkin haya inaugurado el Forum SGAE de Economía, Tecnología y Cultura, "un espacio que quiere servir para la provocación y la agitación, para que la sociedad civil se oxigene y elabore un discurso de abajo arriba". Bautista anunció que el foro realizará encuentros cada tres meses, y siempre a partir de figuras de la máxima relevancia en el ámbito académico universal. Algunos de los próximos teóricos que desfilarán por esta iniciativa de la SGAE son el italiano Toni Negri, el catedrático español de Economía Manuel Castells o el presidente de Vivendi-Universal en Francia, Jean Marie Messier, entre otros.
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