Jorge Lhez es un conductor seguro, convencido de lo que hace y cuenta hoy con una orquesta que responde a su exigencia. Tuvo, en esta velada para recordar, una lucidez conceptual que le permitió ofrecer su visión de una de las obras emblemáticas del formidable Beethoven con matices, colorido, intensidades, precisión, cuidando el detalle muchas veces controvertido acerca del carácter descriptivo de la Sexta sinfonía beethoveniana. Debo señalar la magnífica expresividad lograda entre la sutileza de las escenas junto al arroyo o la fiesta campesina, en brutal contraste con la naturaleza desatada en una feroz y sonora tormenta. El mismo Beethoven dijo que la Sexta no es el sonido de una pintura, si esto fuera posible, sino la exposición de un conjunto de sensaciones que recuerdan la vida de campo que muy a menudo transitaba.
Esta sinfonía fue…
Comentarios