La Sinfónica de Viena se ha apuntado al carro de las orquestas que montan su propio sello discográfico, y he aquí el primer lanzamiento. Prometen de dos a cuatro compactos al año, entre grabaciones en vivo, en estudio -como es la que hoy se comenta-, e incursiones en el, sin duda, riquísimo archivo sonoro de la orquesta. No ha de olvidarse que todos los grandes directores del siglo XX, prácticamente sin excepción, han pasado por el podio de los Symphoniker: de hecho, mientras escribo esto tiene que estar saliendo del horno una Primera Sinfonía de Brahms registrada en 1952 nada menos que con Sergiu Celibidache a la batuta. Fundada en 1900 con el claro objetivo de proveer un instrumento sinfónico para la ciudad, la orquesta sigue hoy cumpliendo bien y fielmente esa tarea, dando más de cien conciertos al año (téngase en cuenta que su…
Comentarios