Hace ya algunos años que Al Ayre Español está alternando sus habituales Haendel, Nebra, Literes y otros autores del Barroco con obras del Clasicismo, especialmente de Mozart. A López-Banzo y su grupo les he escuchado ya en una Flauta Mágica -magnífica-, unas Bodas de Figaro -más discretas- y ahora en este monográfico dedicado a las dos sinfonías más populares del de Salzburgo, que tuvo el tirón suficiente como para llenar en un 90% un ciclo tan estelar como el de Orquestas del Mundo de Ibermúsica. ¿Pero qué puedo decir realmente de este concierto, más allá de que fue notable? La verdad es que hace unos años estas incursiones mozartianas de las orquestas del HIP me parecían excitantes y reveladoras, me permitían observar a Mozart de una forma completamente nueva. Pero ahora ya me parecen un estándar y, por desgracia, un estándar más pobre…
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