Por obstáculos insuperables -pequeños accidentes afectando manos y brazos- no pudieron actuar los cuartetos estables que vienen del extranjero para estudiar aquí con el Profesor Pichler. Así que hubo que componer un programa con alumnos de la Escuela Reina Sofía. El resultado fue sorprendentemente bueno, y la selección del programa muy feliz. Vale la pena aquí una observación. Todas las cuerdas altas -o sea violines y violas- que actuaron en este programa eran mujeres y la mayoría de ellas de origen español. Esto es una excelente realidad, y demuestra que la pedagogía obsoleta reinante en el país afecta menos a las mujeres que a los hombres, porque aquellas tienen mayor sensibilidad y les resulta más incómodo estar tiesas, que es el principal inconveniente con que tenemos que luchar. El concierto se inició con un dúo que no pertenece al…
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