Siempre es un riesgo (pero también la aventura de adentrarse en la definición y puesta en valor del arte de nuestro tiempo) el prever qué trascendencia histórica aguarda a las distintas músicas que pueblan el presente. En el caso del compositor alemán Enno Poppe (Hemer, 1969), uno tiene la sensación de que la atención y presencia de las que goza en la actualidad no se corresponden con la altura de sus partituras, que en líneas generales me parecen poco originales y un tanto faltas de musicalidad. Ése sería el caso de Arbeit I-III (2006-07), pieza para órgano Hammond virtual que, a partir de las posibilidades que brinda la recreación informática del sonido del instrumento original, cae en un discurso sencillo y repetitivo, que tiene su punto más bajo en la primera entrega de la serie y que sólo en la tercera consigue atraer cierto…
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