No hay muchos directores de orquesta en nuestro continente, que se hayan propuesto, como el Maestro Felipe Izcaray, dar a conocer la música sinfónica latinoamericana que hace cincuenta años, por señalar un lapso, casi ni se conocía en los repertorios más importantes del mundo. Entre muchos otros méritos, éste es incuestionable en el conductor venezolano, director honorario de la orquesta local. Lo ha hecho siempre, en su tierra, en el tiempo que le tocó vivir en nuestra ciudad y seguramente lo seguirá haciendo en cuanto lugar del planeta le toque dirigir. Para esta noche, trajo tres de las cuatro obras con las características señaladas. Hay hombres y mujeres de tan alto vuelo, de tal elegancia, dedicados a escribir música popular o académica, que trascienden su lugar de origen. Aldemaro Romero, hombre culto, escribía muy bien y componía…
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